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La historia de tres hermanas que transforman residuos en oportunidades

Desde los 10 años, Cindy Paola, Ginaris y Verónica Rodríguez aprendieron a ver el valor en lo que muchos consideran basura. Con una varilla doblada en forma de gancho, recuperaban plástico, cartón y empaques en botaderos sin necesidad de ingresar a ellos. Lo que comenzó como una estrategia para obtener ingresos se convirtió en el oficio que hoy les permite sostener a sus familias y formar parte de la asociación de recicladores Asouniversal en Barranquilla.

La historia de estas tres hermanas refleja la realidad de miles de recicladores en Colombia: un trabajo esencial para el ambiente, pero marcado por la estigmatización. «Uno de los problemas más grandes que enfrentamos es que la gente nos ve como desechables, como si revolviéramos la basura por vicio y no porque es nuestro trabajo», explica Verónica Rodríguez.

Un oficio que cambia vidas

El reciclaje en Colombia es una labor silenciosa pero vital. Según datos del Departamento Nacional de Planeación (DNP), los recicladores de oficio recuperan cerca del 17% de los residuos aprovechables en el país (Fuente: DNP, 2025). Sin embargo, su labor suele ser ignorada o, peor aún, vista con desprecio. 

Cindy Rodríguez, quien sostiene a su familia con lo que obtiene del reciclaje, enfatiza la importancia del reconocimiento de este oficio: «Yo tengo un trabajo como cualquier otro y lo que pido es que nos ayuden separando desde sus casas los residuos reciclables. Nos hemos cortado con vidrios, puyado con agujas… eso se puede evitar si la gente nos apoya desde sus hogares».

Rompiendo prejuicios y construyendo futuro

Aunque el camino no ha sido fácil, Cindy, Ginaris y Verónica han visto cómo la percepción sobre los recicladores ha comenzado a cambiar. «Antes el reciclador era mal visto, ahora lo ven distinto», dice Cindy. Su trabajo no solo les ha permitido generar ingresos dignos, sino también educar a sus hijos y darles mejores oportunidades.

Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la inclusión de los recicladores en los sistemas formales de recolección y gestión de residuos es clave para el cumplimiento de los objetivos ambientales del país (Fuente: MinAmbiente, 2021). A pesar de los avances normativos, el cambio también depende de la sociedad y su disposición a reconocer el valor de esta labor.

Separar en casa, un acto de respeto

Para mejorar las condiciones de los recicladores, el primer paso es la separación adecuada de los residuos en los hogares. Acciones tan simples como disponer correctamente los materiales reciclables pueden hacer una gran diferencia en la seguridad y eficiencia de su trabajo. «Si la gente separa en casa, nos ayuda a todos. No solo es más fácil para nosotros, también es mejor para el medioambiente», insiste Verónica.

Un llamado a la acción

El reciclaje no es solo una opción sostenible, sino una necesidad urgente en un mundo con crecientes problemas de gestión de residuos. La historia de Cindy, Ginaris y Verónica es un recordatorio de que detrás de cada residuo aprovechable hay personas que dependen de esta actividad y que merecen respeto y apoyo.

A medida que Barranquilla y el país avanzan en la transición hacia una economía circular, el compromiso de la ciudadanía es fundamental. Separar residuos, reconocer la labor de los recicladores y fomentar su inclusión en el sistema formal son pasos clave hacia un futuro más sostenible y equitativo.